Melifluo
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En el mundo de las joyas, los gustos son tan variados como las personas. Sin embargo, cuando preguntamos a nuestras clientes qué accesorio les es indispensable y sin el cual no pueden salir de casa, la respuesta es casi unánime: los aretes.

Increíble que este accesorio más pequeño que un collar, con menos cuerpo que una pulsera o brazalete, tenga tanta importancia al momento de sentirnos completamente vestidas y listas para enfrentar el mundo.

No tengo datos exactos, pero tampoco dudas, de que casi todas las mujeres usamos aretes diariamente y que cuando, por alguna razón, olvidamos llevarlos nos invade un gran malestar, incluso muchas llegamos a sentirnos como si estuviéramos ‘desnudas’.

Por eso, en esta entrada, queremos contarte cómo han vivido algunas de nuestras clientes esta situación y las soluciones creativas que han buscado para salir airosas. Estamos seguras de que amarás estas historias tanto como nosotros.

 Tachuelas como aretes

Un día olvidé ponerme aretes. Soy profe de cole y tenía la sensación de que todo el mundo me veía las orejas. Me sentía tan, pero tan rara, que se me ocurrió una gran solución. Me puse de aretes unas tachuelas doradas que usaba en la cartelera del aula… Antes muerta que sencilla 😉 (Ruth)

Aretes escolares

Tenía el bazar del cole de mi hija y me había olvidado ponerme aretes. Me sentía como si estuviera desnuda. Increíblemente en el bazar escolar había un stand de joyas, corrí a comprarme un par de aretes. Con mis aretes, pasé feliz. (PD. Ese stand era de melifluo 😉 (Andrea)

Con los nervios de punta

Tenía una reunión importantísima y creo que, por el estrés, olvidé ponerme aretes. Pensé qué hacer y decidí regresar a la casa para completar mi look. Corría el riesgo de atrasarme, pero preferí ir con todo a mi reunión, no quería darle chance a sentirme insegura. Afortunadamente, no me atrasé y la reunión salió increíble. 😉 (Cristina)

Diseñadora de joyas

Por salir al apuro, olvidé ponerme aretes. En mi trabajo, atiendo a clientes y la verdad sin aretes me siento terrible. En mi desesperación, me fabriqué unos con los stickers para perchar los productos. Quedaron sensacionales. 😉 (Rocío)

La precavida

Siempre tengo un kit de accesorios de emergencia en la cartera, por si se me olvida ponerme accesorios. Me ha salvado tantas veces. 😉 (Marina)

Drama queen

Justo me olvidé de ponerme aretes el día cuando nos tomaron la foto para la memoria corporativa de la empresa. Aunque intenté cubrirme las orejas, en la fotografía se veía que no tenía aretes. Casi llorando, le pedí al diseñador del libro que editara la foto. Me vio tan desesperada, que accedió a ponerme unas lindas perlas. Desde ese día, me encantan las perlas. (Pamela)

Y tú, ¿qué has hecho cuando has olvidado ponerte tus aretes? Cuéntanos. Nos encantará leerte.

Keep in ¬flow

 

 

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