Perlas: clásicas y eternas. Una maravilla de la naturaleza. Usadas desde los primeros tiempos como símbolo de estatus, realeza y pureza. Inalcanzables en algún tiempo y hoy más accesibles por ciertas condiciones que vamos a ver en este texto, las perlas siempre serán ese toque maravilloso en una joya que realza la belleza.
Comencemos con el origen. ¿De dónde surgen las perlas?
Las perlas son formaciones brillantes y duras, que se crean en el interior del tejido blando de algunos moluscos, principalmente ostras, a partir de un cuerpo extraño (una bacteria o un grano de arena, por ejemplo) al que la ostra recubre constantemente con nácar para protegerse. Personalmente, me resulta fascinante que una gema tan hermosa sea creada en el interior de un ser vivo y comparta elementos químicos como el calcio, oligoelementos, agua, entre otros, con seres orgánicos como el ser humano. ¡La naturaleza es sorprendente!
Ahora bien, en su origen, hay dos tipos de perlas: las naturales y las cultivadas.


Y en esta gran clasificación hay dos subtipos de perlas: las de agua dulce y las de agua salada.
Vamos a comenzar por las perlas naturales de agua salada, esas que se forman sin intervención humana en el interior de una ostra o molusco que vive en el mar. El proceso de maduración de una perla natural puede durar 5 años en promedio, pero inclusive hay perlas cuya formación ha tomado 20 años o más. Un detalle importante, es que las perlas naturales se forman una por cada ostra. ¡Imagínate, son una rareza! En cuanto a sus características físicas, las perlas naturales de agua salada son muy apreciadas por su perfección: se caracterizan por su redondez e iridiscencia. Como puntos en contra, se puede mencionar que las perlas naturales de agua salada tienen menor variedad de color que las perlas cultivadas, siendo blancas, perlas o verdes y que su durabilidad puede ser menor que la de una perla cultivada porque en su corazón hay materia viva. Aún así esta durabilidad menor alcanza de 100 a 200 años. ¡Wow! Finalmente, hay que mencionar que cada vez hay menos lugares en el mundo donde se encuentran perlas en forma natural. Por estas razones, las perlas naturales de agua salada son escasas y su costo suele ser muy elevado. Son un artículo de lujo.
Se preguntarán si hay perlas naturales de agua dulce. La respuesta es sí. Son aquellas que se forman en ríos o lagos, sin intervención humana, en moluscos más pequeños como mejillones. A diferencia de las perlas de agua salada, estas tienen mayor variedad de color, presentan formas irregulares y pueden formarse más rápidamente entre 3 a 10 años. A pesar de ser más accesibles en costo que las perlas de agua salada, también pueden llegar a ser muy costosas.
Si las perlas naturales son escasas y costosas, por qué vemos tantas perlas en el mercado actual, inclusive en accesorios de metales no preciosos o de acero quirúrgico. La razón es muy sencilla: existe una abundante oferta de perlas cultivadas.
Las perlas cultivadas son aquellas que se forman en el interior de moluscos, pero con intervención humana. Explicado en forma sencilla, una persona introduce un trozo de tejido en el interior del molusco y este lo recubre con nácar. Lo que cambia es el estímulo inicial: hay una fusión de habilidad humana y poder de la naturaleza.

Diferencias entre las perlas cultivadas y las perlas naturales
Las perlas cultivadas no tienen núcleo, son enteramente nácar, lo que les atribuye mayor durabilidad. Este es un dato muy curioso y pocas veces conocido: si sometiéramos ambos tipos de perla a malos tratos o golpes hay más posibilidades de daño en una perla natural que en una perla cultivada.
Las perlas cultivadas también pueden crecer en agua dulce o en agua salada. El mayor lugar de producción de perlas Fresh Water es China, mientras que las perlas cultivadas de agua salada se producen en Japón, China, Australia, Tahití y México. Estas últimas son muy cotizadas por su belleza, brillo y color.
Una concha con intervención humana puede producir más de 30 perlas cultivadas y el tiempo de producción oscila entre los 6 meses y los 7 años. Esta rapidez y facilidad en la producción ha generado una amplia oferta y un precio más accesible, de ahí que sean muy utilizadas en joyería y dominen el mercado.
Ninguna perla es igual a la otra: su color, tamaño y forma varía en cada pieza; por eso, son tan bellas y únicas.
Finalmente y para concluir, no debemos confundir perla cultivada con una pieza sintética en forma de perla. Las perlas cultivadas son gemas auténticas, mientras que lo sintético es una simulación de perla.
Espero que te haya gustado esta entrada al Blog¬flow, déjanos tus comentarios y recuerda que las joyas con perlas más lindas están aquí en melifluo store.
Tu collar de perlas
Yo he visto perlas claras de inimitable encanto,
de esas que no se tocan por temor a romperlas.
Pero solo en tu cuello pudieron valer tanto
las burbujas de nieve de tu collar de perlas.
J. A. Bueza


Qué interesante conocer todos estos datos de las hermosas perlas, mis preferidas en todas sus versiones! Gracias Melifluo por publicarlo. 🫶
Son realmente hermosas y te van perfectas, un abrazo
Muy interesante, no sabía que las perlas cultivadas eran más resistentes. Tampoco que son gemas como las piedras preciosas. Siempre fueron mis preferidas, y tengo una debilidad por las modestas perlas de agua.
Gracias, Samuel, por tu comentario. Nos encanta aportarles información interesante y valiosa. Un abrazo
EXELENTE EXPLICACION, LAS PERLAS SON HERMOSAS, SE LAS PUEDE LUCIR CON MUCHOS ATUENDOS, EN MUCHAS OCACIONES
Así es, Pili querida, son versátiles y hermosas! Acompañan el ¬flow de cada mujer